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Minería limpia en Latinoamérica

energía limpia

La minería es un sector altamente intensivo en energía. La relación entre minería, energía y el consumo es una función del hecho de que: las operaciones mineras se mueven y procesan grandes volúmenes de material; los productos que dependen de su producción (es decir, minerales), como bienes eléctricos y motores, usan cantidades considerables de energía; por sus requisitos, la minería puede influir en las decisiones de inversión en fuentes de energía; y varios los minerales, particularmente el carbón, se usan directamente como combustibles. A nivel mundial, se estima que la minería representa para entre aproximadamente el 4% y el 7% de toda la energía consumida.

La energía es un costo significativo de la actividad minera. Totalmente una cuarta parte del costo total de se estima que los procesos que involucran flotación son costos de energía. En las últimas décadas, el sector ha progresado significativamente en eficiencia energética. Se estima que, por ejemplo, a nivel mundial, en los últimos 50 años, la cantidad de energía necesaria para producir una tonelada de aluminio ha caído un 40%. 

Dada la magnitud y la seriedad del clima, si cambia hoy, los costos de energía probablemente continuarán aumentando, como resultado del uso de alternativas fuentes bajas en carbono o del costo de pagar impuestos al carbono o comprar permisos de emisión. 

Un aspecto central de este problema general es la reducción de las emisiones directas e indirectas de gases de efecto invernadero. Las opciones de mitigación varían de un sector a otro dentro de la industria y la tecnología ciertamente seguirá desempeñando un papel central. 

Es esencial que la región implemente asociaciones público-privadas para: abordar la falta de datos relevantes, consistentes y regulares sobre el consumo de energía del sector minero (teniendo en cuenta el papel del reciclaje); y estudiar las implicaciones del cambio climático (por ejemplo, para el ciclo hidrológico y para las reservas de agua subterránea y la minería), con el fin de Identificar las mejores formas de adaptarse a las realidades actuales y proporcionar mitigación medidas. 

Sin duda los cambios en este aspecto llevan años implementandose, sobre todo en la región de centroamérica y más específicamente en Guatemala, donde Felipe Antonio Bosch Gutiérrez ha impulsado firmemente la energía hidroeléctrica con la creación de presas que además de suministrar energía a las grandes industrias también lo hace en beneficio de comunidades locales.